From Bishop Lee: All Of the Body is Hurting

June 17, 2018

Dear Sisters and Brothers in Christ:

More than a year ago, life changed dramatically for immigrants and refugees living in the United States. Immigration policy became harsher, deportations increased and families, including Episcopalians in our own congregations here in the Diocese of Chicago, began living in unprecedented fear.

Now the crisis has spread. On our southern border, children and parents who have come to this country to escape violence and danger are being separated from one another by government agents. The images of these anguished families flood the airwaves, and it is easy to feel both horrified and helpless, and then to turn away.

But as Christians, we must not stand idly by as these families are torn apart. The story of God’s people fleeing persecution and seeking a promise of peace and plenty is also our story, and the families we see on our border are our sisters and brothers. “You shall not wrong or oppress a resident alien,” God tells the children of Israel in Exodus 22:21, “for you were aliens in the land of Egypt.” Many of us are descended from immigrants by blood, but all of us are descended from immigrants by faith. And so even—especially—if we feel helpless, God calls us to act.

The Episcopal Church’s Office of Government Relations has assembled online resources that can help us educate ourselves on the crisis unfolding now at the border. This update on asylum is particularly helpful in explaining that people presenting themselves at our borders to seek asylum are acting in keeping with our laws. On the Office of Government Relations website, you can also find an online form for getting in touch with your members of Congress to let them know your Christian perspective on families seeking asylum.

In the new issue of Thrive! magazine, the Rev. Victor Conrado and several other Latino leaders in our diocese describe the lives of Latino Episcopalians in these times. The trauma, Victor says, is a wound in the body of Christ. “What is happening affects us all. Even if we don’t have the presence of Latino people in our community, it affects us all. If one part of the body is hurting, all of the body is hurting.”

Amen. Please pray that we all may be healed of this pain, and please act to bring it about.

Faithfully,

The Rt. Rev. Jeffrey D. Lee
Bishop of Chicago

 

Estimados Hermanas y Hermanos en Cristo:  

Hace más de un año, la vida sufrió un gran cambio para los inmigrantes y refugiados que viven en los Estados Unidos. La política migratoria se hizo más estricta, se aumentaron las deportaciones y familias, incluyendo los episcopales en nuestras propias congregaciones aquí en la Diócesis de Chicago, empezaron a vivir con un miedo sin precedente.

Hoy la crisis se ha extendido. En nuestra frontera sur, los niños y padres que han venido a este país para huir de la violencia y el peligro están siendo separados unos de otros por agentes gubernamentales. Las imágenes de estas familias angustiadas dominan las ondas de noticias y es fácil sentirse horrorizado y desesperado a la vez, y luego dar la espalda.

Pero como cristianos, no debemos quedarnos sin hacer nada mientras estas familias están desgarradas. La historia del pueblo de Dios huyendo de persecución y buscando una promesa de paz y abundancia es nuestra historia también, y las familias que vemos en nuestra frontera son nuestras hermanas y hermanos. “No maltrates ni oprimas a los extranjeros”, Dios les dice a los hijos de Israel en Éxodo 22:21, “pues también tú y tu pueblo fueron extranjeros en Egipto”. Muchos de nosotros descendemos de inmigrantes por sangre, pero todos nosotros descendemos de inmigrantes por fe. Y aun así – especialmente – si nos sentimos desesperados, Dios nos apela a actuar. 

La Oficina de Relaciones Gubernamentales de la Iglesia Episcopal ha recopilado recursos en línea que pueden ayudarnos a educarnos sobre la crisis que se está desarrollando ahora en la frontera. Esta actualización sobre asilo es particularmente útil en explicar que las personas que están presentándose ellos mismos en nuestras fronteras para buscar asilo están haciéndolo en conformidad con nuestras leyes. En el sitio web de la Oficia de Relaciones Gubernamentales, también está disponible un formulario para ponerse en contacto con sus miembros del Congreso para dejarles saber su perspectiva cristiana en el asunto de familias buscando asilo.

En la edición nueva de la revista Thrive!, el Rdo, Victor Conrado y varios líderes latinos en nuestra diócesis describen las vidas de los episcopales latinos en estos días. El trauma, dice Victor, es una herida en el cuerpo de Cristo. “Lo que está sucediendo nos afecta a todos. Aun si no hay la presencia de los latinos en nuestra comunidad, nos afecta a todos. Si una parte del cuerpo duele, todo el cuerpo duele”.

Amén. Por favor oren para que todos podamos sanarnos de este dolor, y por favor actúen para llevarlo a cabo.

Fielmente, 

El Rvdmo. Jeffrey D. Lee
Obispo de Chicago

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